Cría de Carpinchos en Cautiverio

Lic.  Martín R. Alvarez
malva2@sinectis.com.ar

El carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris) es el roedor más grande del mundo, pudiendo llegar a pesar 80 Kg, y vivir hasta 10 años en cautiverio. Es una especie que se encuentra ampliamente distribuida en las zonas de llanos Sudamericanos, habitando desde Panamá hasta el Sur de la Provincia de Buenos Aires en Argentina. Se aprovecha fundamentalmente su carne y cuero. En general, los productos argentinos provienen de carpinchos cazados ilegalmente.

Con el objetivo de desarrollar la tecnología para la Cría de Carpinchos en Cautiverio se erigió en 1993 un criadero en la EEA Delta del Paraná - INTA (Otamendi - Campana - Provincia de Buenos Aires). El carpincho no es una especie que se encuentre en peligro de extinción en la Argentina, y su aprovechamiento está regulado por legislaciones provinciales. Por tanto, los criaderos de carpinchos deben contar con una habilitación por parte del organismo fiscalizador de la fauna de la Provincia que corresponda.

Las instalaciones propuestas consisten en corrales de 30 x 10 m. Cada corral está dividido en dos sectores: de reproducción (24 x 10 m), posee un sector techado y una pileta; y 4 parideras (2,5 x 6 m), separados del sector de reproducción por alambre tejido. El manejo realizado en éste módulo consiste en apartar la hembra preñada durante el último tercio de la gestación, luego del parto se comienza a realizar un destete gradual (la hembra pasa a estar en el harén durante el día, y durante la noche está con las crías en la paridera), hasta que, a los dos meses aproximadamente, se realiza el destete definitivo de las crías.
Este sistema de manejo mostró los mejores resultados reproductivos, disminuyeron los conflictos sociales entre las hembras por tener más espacio para que los subordinados huyan y no se llegue a la agresión, y por mantenerse la identidad grupal, y hubo una menor mortandad al destete dado que se realiza con crías más grandes.

La gestación dura 150 días. Varias hembras presentaron dos partos anuales, con una camada promedio de 4 crías. La sobrevida al parto fue 94% y al destete fue 82%. Por lo tanto, se estiman en 6 las crías destetadas vivas / año x hembra.

La alimentación se basó en forraje fresco cortado suplementado con alimento balanceado. La adición de vitamina C produjo mejores tasas de crecimiento y reproducción. Con un crecimiento promedio de 89,83 gr/día, los individuos alcanzan el peso de adulto (peso de faena) (25 a 40 Kg) entre 1 - 1,5 años de edad.
Para obtener una buena alimentación de los carpinchos en cautiverio, cubriendo los requerimientos nutricionales de la especie, se debe lograr: Una ración que aporte:· 15-20% PB, 4000 Kcal EB/KgMS, Calcio 0.8-1.2%, Fósforo (biodisponible) 0.5-0.8%, Relación Ca:P 1.0-1.5, Vitamina C 0.05%. Compuesta por: 60-100% forrajes verdes y 40-0% alimento concentrado. Estimando un consumo de más del 2.5% del peso vivo.·Asegurando el acceso de todos los animales al comedero, dado que esta especie presenta jerarquías sociales que se asociadas con la prioridad de acceso al alimento. Generar una cadena forrajera constante en calidad y cantidad.
Tanto los ingredientes a utilizar en las dietas, como los costos de alimentación, estarán en función de numerosos factores. Por ejemplo:
• la ubicación geográfica del establecimiento (costos por flete, producción de granos, proximidad a una planta molinera o aceitera, etc.)
• la realización de otras producciones cuyas dietas puedan ser compartidas por, o adaptadas a, los carpinchos
• las disponibilidades en el campo de pasturas implantadas, reserva forrajera, siembra de granos, equipos (tractores, sembradora, silos, picadora, moledora, mixer, etc.)

Los animales vivos pueden ser vendidos a diferentes edades. Un ejemplar juvenil puede ser entregado para que otro productor realice la recría, de esta amnera se pueden separar los ciclos de reproducción y crecimiento de los carpinchos y podría haber otros productores que realicen el ciclo completo. Cuando los ejemplares alcanzan la madurez sexual, pueden ser vendidos como reproductores para otros criaderos, o faenados.

Animales entre 30 y 40 Kg están en condiciones de ser aprovechados para la comercialización de su carne, cuero y grasa. Para tales fines, se deberá desarrollar y aprobar un protocolo de faenas, el cual se encuentra en análisis por las autoridades nacionales encargadas de la Sanidad Animal (SENASA).

La carne de esta especie es magra y de buena calidad. Es un recurso importante para millones de personas entre la población rural marginal de la mayor parte de América Latina. Además de los usos tradicionales, esta carne se presta bien para la fabricación de embutidos y conservas. Esta carne tiene un bajo contenido de colesterol, por lo tanto es apropiada para personas que hacen dietas hipocalóricas o que controlan la ingestión de materia grasa por problemas de hipertensión o enfermos cardíacos. El rendimiento promedio de la res fue 54 %. La carne podría valer $ 8 / Kg.

Sin dudas el cuero es el producto de carpinchos más arraigado y de mayor usanza en Argentina, existe una gran tradición en su curtido. Su uso folklórico es para sobrepuesto de la montura y para botas. En la actualidad es un souvenir apreciado por turistas, pues se consiguen prendas de alta calidad. Tiene pues una demanda en el mercado argentino, aunque es algo restringido en el internacional por la "conciencia ecológica" y la procedencia silvestre (ilegal en gran medida).
Los cueros de criadero son de mucho mayor valor y calidad que los silvestres. No presentan marcas ni cicatrices de pelea o enfermedades (sarna, por ejemplo), se conoce el origen de los animales y las faenas son fiscalizadas por organismos de control sanitario y de fauna, pueden ser comercializados legalmente y exportados a mercados exigentes. Por un cuero, seco o curtido, se podría obtener entre $ 20 y 25, respectivamente.

Resta aclarar que la legislación argentina para esta especie resulta muy ambigua. Cada Provincia tiene una política de explotación diferente, pero los controles son pobres y el esfuerzo para controlar que realiza cada Provincia es muy variable. Sin embargo, el estado de pobreza y crisis contribuye a aumentar la depredación indiscriminada sobre esta especie, y en general sobre otras de la fauna autóctona. Por todo esto existen cazadores furtivos, que siempre caen en manos de la policía con 200, 300 ó 400 cueros y carne. Los volúmenes de comercialización de productos de este tipo de orígen nos llevan a ser "tomadores de precio" en el mercado de los cueros de carpinchos, en tanto y en cuanto no se realicen los controles de fauna apropiados.

Como un sub-producto puede mencionarse la grasa, que tiene uso medicinal en Argentina y Brasil para curar tos, catarros, asma y gripes. También puede ser utilizada como suplemento nutricional por su alto contenido de ácidos grasos esenciales y en la industria cosmética. Se observó que existen acidos grasos alto y de bajo pesos moleculares, siendo los acidos oleico (C18:1) y palmitico (C16:0) los más abundantes.

En la actualidad hay nueve productores con criaderos radicados en tres Provincias argentinas: Misiones (1), Santa Fe (1), Buenos Aires (7); todos tienen sus criaderos habilitados y han inciado exitosamente sus producciones. Todos éstos productores trabajan en forma cooperativa, organizados a través de la "Asociación de Criadores de Carpinchos", la cual tiene como objetivos asesorar a aquellos productores interesados en iniciarse esta actividad. Dicha asociación funciona en la E.E.A. Delta del Paraná del INTA. Por tanto, la Cría de Carpinchos en Cautiverio es una actividad económica y logísticamente viable; presenta beneficios productivos y gran utilidad ecológica.

Quedo a su disposición para brindarle asesoramiento en persona.
Saludo cordialmente,

Lic. Martín R. Alvarez
malva2@sinectis.com.ar

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