Cultivo comercial del Champiñón 7 - Fernández Michel
La siembra se realiza al terminar la fase II, procurando que la temperatura de la composta se encuentre entre 20°C-24°C al momento de sembrar. La dosificación de la semilla puede realizarse manual o mecánicamente, calculando que se dosifique entre 100-150gramos por cada 25 kilos de composta. La semilla debe encontrarse en temperaturas de 4°C para que no sufra alteración alguna, por lo que es conveniente que esta sea retirada de la cámara frigorífica uno o dos días antes de la siembra, esto dependerá de la estación del año.
Normalmente las casas comerciales que se dedican a la venta de la semilla, revisan la calidad de ésta garantizando hasta un 95% o más la calidad del producto, sin embargo es conveniente revisar previo a la siembra la semilla, pues puede haber sucedido algún percance al momento de transportarse o de almacenarse.
Existen diferentes formas de llevar a cabo la siembra, esto dependerá del sistema de producción seleccionado, pudiendo ser manual, con dosificador o siembra en masa. Es muy conveniente que la siembra se realice en un solo día y en el menor tiempo posible, para que no haya diferencias significativas en las temperaturas dentro de cada casa de cultivo. (Experiencia personal)
Sistema manual de siembra
Mesa de siembra

Una vez realizada la siembra, se transporta el sustrato a las casas de cultivo donde permanecerá de 12 a 16 días manteniendo la temperatura del sustrato entre 22°C y 26°C, en este estadío puede emplearse diferentes mecanismos para controlar la temperatura que tiendan a elevarse o a disminuir. Si la temperatura del sustrato se eleva rebasando los 27°C en pocos días, es un probable indicio que existió alguna deficiencia en alguna zona o totalmente en el túnel de pasteurización. Para disminuir la temperatura de las bolsas con sustrato, se puede regar el piso y paredes así como directamente sobre la bolsa de ser necesario y mantener ventilando constantemente el cuarto de cultivo con aire del exterior y aire acondicionado de ser requerible.
Durante los primeros cuatro días de incubación se observa un ligero desarrollo del micelio iniciando la invasión al sustrato en forma de pequeñas ramificaciones, y dependiendo de la calidad del sustrato y del control de temperaturas en el cuarto de cultivo, éste puede quedar completamente invadido entre 10 a 15 días, si no se mantienen estas condiciones de temperaturas y presencia de CO2 la invasión se puede retrasar en ocasiones más de una semana. En caso que las temperaturas se hayan elevado, puede originar la presencia de enfermedades y disminución de la producción. (Experiencia personal)

Comúnmente se le conoce como cobertura a una combinación de peat
moss que es musgo por lo general proveniente de Canadá en el caso de
México y carbonato de calcio en cantidades tales que proporcionen un
pH cercano al neutro. Esta combinación de carbonato de calcio y peat
moss es la tierra de cobertura que tiene como función la de mantener
un microambiente donde las condiciones de humedad, temperatura y CO2 son aun
más especificas. Las propiedades de la tierra de cobertura son propiamente
las de absorber y retener suficiente agua que será aprovechada por los
champiñones El manejo de temperaturas al igual que en la incubación,
se mantienen en promedio de 24°C solo que en esta etapa ya no puede utilizarse
aire del exterior para bajar las temperaturas pues de no ser así puede
estimularse a la formación de primordios. Para este tratamiento es indispensable
el uso de aire acondicionado recirculándose dentro del cuarto para mantener
la temperatura requerida.
La duración de esta etapa es de 15 días promedio y es común
que en los últimos cuatro días la temperatura ambiente del cuarto
y del sustrato tienda a elevarse, esta tendencia favorece al siguiente paso
a seguir, sin embargo es de suma importancia que la temperatura del sustrato
no rebase los 28°C. Para lograr que los días de cobertura puedan
ser menos y que la invasión del micelio a la tierra de cobertura se acelere,
es indispensable que el CO2 sea conservado dentro del cuarto, esto es revisar
que no existan fugas por el techo y paredes
(Experiencia personal)
Los hongos normalmente no se desarrollan sobre la composta sin capa de cobertura debido a una humedad insuficiente y a una concentración alta de sales solubles ( Toovey, 1987).
La función de la cobertura ha sido plenamente definida como el material para inducir una mayor producción de esporocarpos (Flegg y Wiley, 1987).
La cobertura tiene como finalidad prioritaria estimular la producción
de esporocarpos. La fructificación del micelio de champiñón
necesita de un microclima húmedo para la formación de los primordios
y su desarrollo. Esta situación la crea el estrato de recubrimiento.
Aparte de la indicada, el recubrimiento cumple otras funciones
· .Protege al compuesto colonizado, de la desecación.
· . Proporciona una reserva de agua para el desarrollo de los esporocarpos
· .Favorece el crecimiento de una microflora especial que estimula el
proceso de fructificación (Pacioni, 1990)
CARACTERÍSTICAS DE LA TIERRA DE COBERTURA
Debido a las funciones que la tierra de cobertura deben de tener los materiales
idóneos para el recubrimiento han de tener unas características
especiales;
· Retención del agua.
· Estructura porosa y suelta, aunque estén mojados
· .Permitir el desarrollo de microflora estimulante
· Escaso, prácticamente insignificativo poder nutritivo
· pH de 7.0 - 7.5
· Higiene garantizada.(Pacioni 1990)
Las causa de la fructificación han sido objeto de muchos estudios que
buscaban también determinar hasta qué punto es necesario
utilizar tierra de cobertura. Estas investigaciones han dado como causas de
fructificación las siguientes:
· La diferencia de concentración en carbónico entre la
composta y el aire ambiente.
· La actividad del micelio provoca un aumento de concentración
de carbónico en la composta y en la tierra de cobertura, además
de otros gases en pequeñas cantidades.
· El crecimiento vegetativo del micelio se desarrolla bien incluso para
concentraciones de carbónico del 2%
· La formación de granos tiene lugar en un 0.1 a 0.2% de CO2 en
volumen, dependiendo de la especie. Las variedades de Agaricus bitorquis
forman grano a concentraciones más elevadas.
· Cuando la ventilación de la sala cultivada es la adecuada, el
contenido de CO2 por encima del sustrato es aproximadamente igual al del aire
fresco, es decir, de un 0.6% o algo más alcanza el 0.1- 0.2% en determinada
zona de la tierra de cobertura. En esa zona se detiene el crecimiento vegetativo
del micelio.
· Reuniendo determinadas condiciones suplementarias, la fructificación
puede producirse.
·
Investigaciones desarrolladas en varios países han demostrado que la
tierra de cobertura debe contener ciertas bacterias responsables de la fructificación
Pseudomonas putida, entre otras). El desarrollo de estas bacterias parece
activarse por ciertos productos secretados por el micelio en crecimiento. Parece
tener importancia la presencia de hierro, en suficiente cantidad, en la tierra
de cobertura. Es probable que estas bacterias oxiden ciertos metabolitos del
champiñón lo que provoca el transporte de elementos nutritivos
desde el micelio mas viejo hasta las células jóvenes que están
en la tierra de cobertura. Este fenómeno debe estimular la fructificación.
De otros estudios se deduce que existe una relación entre la nutrición y la fructificación. El crecimiento vegetativo se ve favorecido por una relación C/N elevada, mientras que la fructificación necesita una relación más baja.
La experiencia práctica nos indica que existe otra serie de factores
que tienen influencia en la fructificación, como el clima, el contenido
de humedad de la tierra de cobertura y la importancia de la evaporación.
Además, hay diferencias entre variedades, en cuanto a la importancia
de la fructificación y su rapidez en idénticas condiciones de
cultivo. Los factores mencionados, y quizás otros desconocidos, asociados
con determinadas modificaciones del clima, realizadas en el momento oportuno
van a ocasionar la formación de granos. Lo que precede, nos muestra claramente
que es muy difícil obtener una fructificación satisfactoria, y
sobre todo mantenerla animada, sin tierra de cobertura; por otra parte, la practica
nos lo viene demostrando desde hace muchos años. La incorporación
de un 5% de composta incubada, o blanco sobre la composta, picados a la tierra
de cobertura parece estimular igualmente la fructificación. El mismo
resultado puede obtenerse de manera más regular utilizando blanco puro.
También puede estimularse la fructificación igualando la capa
de tierra 5 o 7 días después de la cobertura, de forma
que se mezcle totalmente el micelio y quede cortado. Durante el desarrollo de
recuperación se forman muchas anastomosis y también muchos productos
de secreción, aumentando la concentración de estos. (Vedder 1986).
Durante largo tiempo se han utilizado mezclas de tierra, que presentaban graves problemas de contaminación microbiana y no correspondan a una fórmula determinada. El empleo de la turba ha resuelto este problema. La turba esta compuesta por restos vegetales en vías de fosilización, con un pH suficientemente ácido (3.5 - 4.5), capaz de excluir una elevada presencia microbiana. Esta característica tampoco es admisible para el champiñón, cuyo recubrimiento con la turba precisa que a esta se le adicione un agente básico que la neutralice, llevando el pH a los valores ya indicados. La sustancia de elección es el carbonato de calcio ( Ca CO 3 ), que se presenta bajo distintas formas, de las que las mas empleadas son la caliza o piedra calcárea y la cal. Para el recubrimiento, el tipo de turba mas indicado es el que tiene estructura fibrosa, ya que mantiene la estructura de forma mas adecuada ( Pacioni,1990 ).
Peat moss o (turba); Este material es encontrado en pantanos y contiene mas
de 50% de materia orgánica, en forma de plantas podridas. Esta es clasificada
sobre la base del material proveniente del cual esta derivado. Los materiales
pueden ser provenientes de carrizo, sphagnum, y corteza de árbol. La
turba formada por sphagnum moss es considerado un producto superior para la
cobertura, primeramente por su alta capacidad de retención de agua
( Schisler y Wuest, 1982)
FÓRMULAS DE PREPARACIÓN DE TIERRA DE COBERTURA
Algunos autores recomiendan algunas fórmulas para preparar la tierra de cobertura por ejemplo: 75 % de residuos de rocas calcáreas molidas calcáreo grosero, yeso,25 % tierra virgen de jardín (Rigau, 1981)
3 partes de turba, 1 parte de arena y cal, o
50 % turba negra, 30 % turba blanca, 20 % barro
de río. (Steineck, 1987).
Turba (4 partes), cal (1 parte), piedra
calcárea (0,5 partes), agua (2 - 2.5 partes), o
Turba (2 partes), cal (1 parte), agua (1.0 -
1.5 partes) (Pacioni, 1990)
65 % de turba negra grasa, 25 % de turba rubia,
5 % de arena fina de río, 5 % de caliza molida.
(Vedder, 1986).
En la experiencia práctica se logro buenos resultados en mantener un
pH adecuado y buena retención de agua con el empleo de 24 pacas de peat
moss de 3.8 pies cúbicos y 800 kilos de carbonato de calcio en presentación
comercial clasificación fina, sin embargo cabe hacer mención que
el pH puede variar debido a la presentación comercial del calcio para
lo cual pueden hacerse pruebas con diferentes presentaciones según la
clasificación del lugar donde se consiga. A partir de estos datos puede
prepararse la cantidad de tierra que se requiera y en caso de tener excedentes,
puede conservarse cubriéndose con plástico en un lugar limpio
para una operación de cobertura posterior.
(Experiencia personal )
DESINFECCIÓN DE LA TIERRA DE COBERTURA
En las tierras de cobertura que se utilizan se encuentran presentes por desgracia animales parásitos y microorganismos patógenos fúngicos. Por ser el micelio del champiñón muy sensible a las infecciones cuando se le coloca encima la tierra de cobertura, es recomendable la desinfección de esta ultima. En dicha operación hay que destruir los parásitos animales y vegetales, pero conservando de la mejor manera posible la vida de los microorganismos de la tierra. (Steineck, 1987).
El formol es uno de los productos más antiguos y adecuados que utilizan la mayoría de los champiñonistas de los países bajos para desinfectar la tierra de cobertura. La solución comercial se presenta con un 40 % de formol. Este producto elimina los nematodos, las bacterias y los hongos con sus esporas. Uno de los inconvenientes, es que actúa a temperatura relativamente altas, por encima de 15°C. Por debajo de esta temperatura se evapora muy lentamente, y entonces su efecto es insuficiente (Vedder, 1986)
Al segundo día de haberse efectuado la cobertura, se pulveriza la superficie con 0.5 litros de formalina al 40 % por metro cúbico de tierra de cobertura (unos 25 Mt. 2 de superficie). La formalina se disuelve en una cantidad tal de agua que permita efectuar el reparto uniforme sobre toda la superficie. Acto seguido se mantendrá la nave cerrada durante 12 hs. Luego se ventilara intensamente hasta que todo el gas sea expulsado del recinto. Hay que contar con un retraso en la recolección de champiñones de 1-2 días. La manipulación de la formalina en locales cerrados solo se llevara a cabo con máscaras antigases (Vedder, 1986).
Como la tierra no debe quedar demasiado estéril, se trata con vapor solo durante 5 o 6 horas a una temperatura de 60°C - 65°C: en la práctica ésta temperatura es lo suficientemente elevada para matar los organismos perjudiciales a condición de que la tierra no esté demasiado seca (Vedder, 1986).
La aplicación de vapor solamente se puede considerar eficaz cuando se lleva a cabo tan a fondo, que todas las partículas resultan sometidas a la temperatura deseada (55 - 60°C / 5 hr) sin que queden focos de infección en grumos de tierra. La aplicación de vapor debe realizarse en un lugar cerrado, cubriéndose bien con l minas protectoras de plástico (Steineck, 1987).
El empleo de vapor de agua no es muy aconsejable puesto que origina una disminución del rendimiento. (Pacioni, 1990).
La desinfección de la tierra de cobertura pretende eliminar los hongos y otros organismos perjudiciales de ellos los principales son:
· Micogone permiciosa y Verticillium malthousei que son
los causantes de la mole húmeda y seca
· Pseudomonas tolaasi responsables de la gota o manchas bacterianas.
· Dactilum dendroides causante de la tela
· Los nematodos y los ácaros. (Vedder 1986).
TRATAMIENTO DE LOCALES DE PREPARACIÓN DE TIERRA DE
COBERTURA
Previo a la cobertura, es recomendable desinfectar las herramientas y maquinaria por emplear éstas desinfecciones se pueden realizar con formol. Una vez dentro del cuarto de incubación se localizan las zonas con composta afectada o contaminadas y pueden ser tratadas de diferentes formas: cubiertas con plástico para aislarlas, se coloca sal de cocina (cloruro de sodio) en las áreas afectadas o en su defecto son retiradas del cuarto de cultivo, para esta operación es conveniente que haya poco trafico de personal y que permanezca el cuarto con las puertas cerradas, esta medida evitara la propagación de enfermedades. (Experiencia personal)
APLICACIÓN DE LA TIERRA DE COBERTURA
Al cabo de unos 14 días está la composta bien poblada de micelios de champiñón se le aplican encima unos 4 cm de tierra de cobertura. Para lograr la adecuada uniformidad en el crecimiento de los micelios y el posterior desarrollo de los cuerpos reproductores, también hace falta que la capa de revestimiento tenga el mismo espesor en toda su extensión. Por lo general los cultivadores de champiñones poseen recipientes cuyo contenido es el necesitado exactamente para un cajón o un estante, y en ellos colocan la tierra. (Steineck 1987)
Por muchas razones es conveniente repartir la tierra con espesor constante. En primer lugar, porque el micelio podría alcanzar la superficie en unos sitios antes que otros. También porque los granos se formarían a distintas profundidades y cambien para evitar que el riego inunde las partes con poco espesor, mientras el resto permanecería seco. Para obtener un espesor homogéneo en la cobertura, es preciso que la composta se haya compactado e igualado bien, lo que debe verificarse desde la entrada en pasteurización y sobre todo en la siembra. Para evitar en lo posible las oleadas periféricas hay que apretar bien la composta en los bordes y procurar que estén cubiertos por un espesor suficiente de tierra. Para obtener una cobertura que alcance por todas partes un espesor de unos cuatro cm, lo mejor es utilizar "cercos de estera". Se colocan varios de éstos cercos sobre la composta y se vierte sobre ellos una cantidad determinada de tierra de cobertura, que se nivela sobre los cercos con ayuda de un pequeño listón o de cualquier instrumento parecido (Vedder, 1986)
Cuando Vedder (1986) se refiere a los "cercos de estera" pudiéramos compararlos con moldes para hacer ladrillos o tabiques, pero con un espesor de 4 a 5 cm. Varios de estos moldes pueden unirse para alcanzar a cubrir mayor superficie de ser necesario. En el caso de la producción de champiñones en bolsa plástica se utiliza un aro metálico del tamaño de la boca de la bolsa y se corta el excedente de la bolsa para posteriormente ser cubierta con tierra utilizando el mismo aro como medida de espesor para la tierra. La nivelación de la tierra de cobertura, al momento de vertirla en la composta, puede hacerse también con una regla de madera o metálica de no más de 40 cm.
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