ESTRUCTURA DE COSTOS Y ESTRUCTURA DEL HATO
Bases para tomar decisiones

Antonio Mendoza Carro

Estructura de costos

Para efectos de esta exposición, entendemos la estructura de costos como la expresión numérica que expresa, por rubros, la cantidad de dinero que se eroga para obtener un determinado producto por unidad (Para el caso del ejemplo: litro de leche).
Esta expresión numérica, permite evaluaciones y comparaciones si se expresa en cifras relativas (porcentajes); lo cual las hace, a su vez convertibles a objetivos y metas de trabajo con programas de mejora continua.
Si bien una primea cifra a lograr se conoce como punto de equilibrio, que expresa la suma de costos fijos y costos variables (C. F. + C. V.) = COSTOS TOTALES), la cual debe ser igual a lo obtenido por las ventas, para que no haya pérdidas, descapitalización, etc. Y que constituye un primer elemento de juicio para tomar decisiones; no la abordaré en este momento.
Volviendo a la estructura de costos, es muy común encontrarla distribuida de la siguiente manera:

CONCEPTO
PORCIENTO DEL COSTO TOTAL
Costo de alimentación (forraje + concentrado)
50
Mano de Obra
9
Gastos generales
8.5
Gastos financieros
8.5
Depreciaciones
24


De lo anterior se desprende que, según el principio de Pareto la reducción de costos debe priorizar el rubro de alimentación. NO ES LA RESTRICCIÓN EN CANTIDAD Y CALIDAD DEL FACTOR HUMANO.
Mi propuesta en este sentido que con esta información puede obtenerse los que se conoce como la vaca promedio. Que especificará:
1- Peso promedio de la vaca de vientre
2- Producción anual de leche promedio.
3- Costo por litro de leche.
4- Unidades animal que es necesario alimentar (Lo que derivará cuanta superficie de terreno agrícola necesitamos cultivar o de cuanto alimento necesitamos depender de otro u otros.)

En el campo mexicano (estados como Puebla, Tlaxcala, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, entre otros) es muy común observar como, al pasarse por alto estas “pequeñas previsiones”, hatos pequeños y medianos de bovinos, deambulan desde los meses de diciembre a marzo, por vesanas, orillas de carretera y de vías férreas, “pepenando” lo que encuentran para sobrevivir, mismos hatos que en verano surten de leche bronca las ciudades cercanas, sobreofertando leche de excedente local que desequilibra el mercado y hasta el estado de salud humana.
Dice un sabio principio agronómico “Para ser buen ganadero, primero hay que ser buen agricultor”

LA ESTRUCTURA DEL HATO:

Es la expresión cualitativa que distribuye el número de individuos por edades y función zootécnica en un hato determinado.
La expresión ideal se fundamenta en las características biológicas de la especie que se deduce de los parámetros ideales:
1- Una vaca sana debe estar en cualquiera de dos momentos fisiológicos: en gestación o en descanso (280 días + 85 = 1 año aprox.)
2- Una vaca productiva debe estar en uno de dos momentos de función zootécnica: en producción o seca. (305 días + 60 = 1 año aprox.)
3- Si esto es así, cada vaca de vientre (en etapa productiva) estará teniendo un parto anual y si los parámetros económicos no se equivocan, su longevidad asegurará 5 partos en los cinco años en que financieramente deberá amortizarse (recuperar su valor, equivalente a lo que costará reponerla en el hato)
4- Las crías que se obtengan, con base en las probabilidades estará repartida en un 50% machos y un 50% hembras.
5- Si las condiciones de crecimiento y desarrollo se cumplen, las hembras deberán estar pariendo por primera vez a los dos años y a los 7 serán consideradas como desechos.

Sin entrar en discusión sobre todos los “asegunes” que existan, con los datos anteriores, en un hato cualquiera, al momento de “contar”, estarán distribuidos de la siguiente manera:

ESTRUCTURA
Por Ciento
Número total de vientres
100
Vacas en producción (100 / 12 C 10)
83.3
Vacas secas
16.7
Partos anuales (estimación financiera)
80
Número de crías nacidas:
Machos: 40
Hembras: 40
--
Muerte de crías al primer año
10
Becerras de 0 a 1 año: 36
--
Muerte de terneras al segundo año
5
Terneras de 1 a 2 años: 35
--
Vaquillas de reemplazo: (35 a primer parto)
--
Vientres de desecho a considerar
20 % anual

Si esta estructura ideal y perfectamente factible no existe en un hato ( lo cual permitiría pensar que en condiciones normales de buen manejo, nuestro hato crece a un ritmo de 15 % anual); la primera pregunta obligada es ¿ Porqué? ¿Qué está pasando? ¿En dónde está fallando? Y, finalmente:
¿QUÉ DECISONES DEBO TOMAR PARA LOGRAR ESTOS PARÁMETROS- OBJETIVO?

Cada renglón tiene una problemática particular que, sin embargo repercute en las que siguen.
Si por ejemplo: no hay becerras como se espera, puede ser que se vendieron por falta de capital, ya sea para solventar la liquidez de la unidad productiva o por que no es posible invertir en la crianza durante dos años sin “mover el dinero”; o pude ser que la mortalidad ha sido alta .

En el primer caso se esperaría falta de planeación a largo plazo y en el segundo fallas en el manejo. (Son conclusiones muy elementales, cierto, pero lo que trato es de decir que se debe analizar con mucho mayor cuidado)

Las fallas de manejo se traducen en bajas por enfermedad y muerte. Mi experiencia me dice que lo más común son las diarreas y de estas, las causadas por infecciones como salmonelosis y colibacilosis cuyo origen más probable es la falta de higiene en la sala de cría, el exceso de humedad y el descuido o abandono de prácticas tan sencillas como:
1- Que la cría mame el calostro de su madre las primeras 2 a 6 horas de nacida o bien que se ordeñe a la madre y se proporciones con mamila, ya que es la única oportunidad que, al coincidir en tiempo, la permeabilidad de las vellosidades intestinales con el tamaño de las macromoléculas de los anticuerpos proporcionados por la madre, se dote a las crías de los primeros elementos de defensa contra infecciones, ya que, según la información científica, el sistema retículo endotelial y el de producción de anticuerpos propios, se establece hasta después de los 15 días del nacimiento.
2- Que se desinfecte el ombligo el la primera semana ( Recomiendo el corte del cordón, 4 a 5 cm.. de la base y la inmersión del botón umbilical en una solución yodo- alcohólica al 2%. Cuesta 0.2 a 0.3 centavos de dólar por aplicación y está demostrado que es suficiente). Esta sencilla práctica evita las llamadas popularmente infecciones del recién nacido, entre las que sobresalen las onfalitis y onfaloflebitis que terminan a veces con abscesos articulares de muy difícil y costoso tratamiento.
Por citar solo un caso, en un establo ejidal de 350 vacas (Unidad Lechera Ejidal, Tecoplico # 1, en Huamantla, Tlax.); de 1974 a 1976, registré el 10% de bajas por infecciones de ombligo, con todas sus variantes.
3- Que a la primera semana se extirpen los pezones suplementarios, si existen.
4- Que se descorne en la primera semana, mediante la embrocación de pasta (a base de sosa cáustica), aplicada en el botón del cuerno.
5- Si se alojan en salas de cría, tener muy en cuenta la higiene de locales, becerreras, jaulas, boxes, etc. (Lo que no es necesario si la cría sale desde el primer día a la pradera con su madre).

Estos son sólo unos ejemplos de lo que puede hacerse para prevenir, tan solo en el número esperado de becerras y con un par de causas, ya que lo que se requiere es un diagnóstico situacional más a fondo.
En mi primer escrito abordé el tema de características genéticas. Hoy debo agregar que, contra la precocidad pero A FAVOR DE LA MEJOR ADAPTACIÓN, aparece un cuarto parámetro, que la naturaleza, ayudada por el hombre usa para la selección natural: LA RUSTICIDAD.

El porcentaje de muertes en becerras que he encontrado en diferentes hatos, se encuentra en el rango de 15 a 30 % en becerras al primer año.

¿Es la rusticidad un factor genético a considerar para mejorar la supervivencia de las becerras más aptas, mejor que la precocidad? ¿Qué me sale más caro, un alto número de bajas al primer año de edad, con inversiones mínimas o un exceso de manejo y administración con costos altos y vaquillas en el borde del estrés fisiológico que las haga fácil presa de alteraciones metabólicas y enfermedades al momento de parir?.

Estos son solo unos ejemplos de las decisiones difíciles que hay que hacer, pero que necesitan estar apoyadas en DATOS Y REGISTROS CONFIABLES.

La otra fuente de origen de baja en el número de crías, está en las gestaciones y/o partos mal logrados, abortos, reabsorciones, natimortos, etc. De los cuales me ocuparé en otra ocasión.
Por lo pronto disculpas a los pacientes lectores.

Ver también en relación con este artículo:
CUANDO LO BIOLÓGICO ES INCOMPATIBLE CON LO FINANCIERO
QUE ES UN PERFIL BIOLÓGICO
CONSIDERACIONES PARA UN CICLO BIOLÓGICO - (Caso: Vaca lechera)
EL CICLO REPRODUCTIVO DE LA VACA LECHERA Y LA TOMA DE DECISIONES

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