ACUICULTURA EN LA ARGENTINA. EL SEGUNDO TREN

Aquaculture in Argentina. A new opportunity

Jorge E. Revenga
jrevenga@bariloche.com.ar

Centro Regional Universitario Bariloche
Universidad Nacional del Comahue

PALABRAS CLAVE: Acuicultura en Argentina; trucha; pacú, mejillón; ostra.

Aquaculture in Argentina; trout; pacú; mussel; oyster.

Introducción

Al recibir la invitación para exponer en el  26º Congreso de la AAPA, la primera consideración que se nos presentó fue: ¿qué decir, que  resulte relevante  dadas las durísimas  circunstancias económicas por las que atraviesa la Argentina?. Es por ello que esta conferencia no abundará en detalles técnicos y datos sobre diversas especies susceptibles de cultivo en el País, sino que pondrá el acento en aquellas que ya cuentan con antecedentes de una producción comercial ordenada, lo que les da un mayor potencial económico a corto y mediano plazo. Hemos supuesto además que el auditorio está compuesto, en su mayoría, por no especialistas en este área,  por lo que usaremos un lenguaje simplificado y pondremos el énfasis sólo en lo que nos parece importante y oportuno.

Debido a las características culturales de nuestro País  en cuanto a consumo de carnes rojas, hemos priorizado el tratamiento de la acuicultura como generadora de empleo y divisas y no como actividad para paliar el hambre en forma directa.

La Acuicultura tiene alguna antigüedad en la Argentina, aunque se encuentra en un estado de cierto estancamiento en términos de volúmenes de producción, desde hace varios años. Dicho estancamiento contrasta con, por un lado, la gran disponibilidad de aguas de excelente calidad para la acuicultura y, por otro, la existencia de especies,  exóticas o nativas, que ya tienen un alto valor de mercado (por ejemplo los salmónidos, o el pacú), o podrían tenerlo.

El objetivo de esta conferencia es analizar la situación actual de la Acuicultura en la Argentina, en relación con el contexto internacional y valorar su potencial dadas las nuevas reglas de juego económicas instaladas  a partir de fines de 2001.

Un vistazo a nivel mundial

La principal proteína animal que consumen más de mil millones de personas en el mundo proviene del agua. Proyecciones realizadas por FAO (2002) hasta 2030, indican que la pesca no podrá seguir en aumento, pero sí  la acuicultura, con China liderando cómodamente  la producción actual y futura (Fig. 1).  En 2001 la acuicultura proporcionó aproximadamente un 29 %  del suministro mundial de animales acuáticos (FAO, 2002). Un 13 por ciento de la producción corresponde a lo que a veces se denomina ‘acuicultura industrial’, de tipo intensivo, dedicada a las especies de mas alto valor. La Figura 2  indica la producción, en cantidad y valor en 2000, de los principales países productores y los principales grupos de especies; se observa que peces marinos, crustáceos y peces diádromos (salmónidos) son los productos de mayor valor.

Figura 1. Producción mundial de pescado 1976-2030. China: producción de acuicultura en China; Resto: producción de acuicultura en el resto del mundo; Pesca: extracción mundial. Datos: FAO (2002).

Figure 1. Fish world production 1976-2030. China: aquaculture production in China; Resto: aquaculture production, rest of the world; Pesca: world capture fishery.


Figura 2. Producción mundial de acuicultura animal, por principales grupos de especies en 2000,  en cantidad y en valor. Datos: FAO (2002).

Figure 2. Animal aquaculture world production, by main groups of  species in 2000, in quantity and value. Data: FAO (2002).

La acuicultura en general,  viene además  creciendo en el mundo mas rápidamente que todos los demás sectores de la producción animal (desde 1970, a una tasa anual  promedio 3 veces mayor que la del sector de animales terrestres) (FAO, 2002).

América Latina y el Caribe

América Latina y el Caribe (ALyC) representa un 2,9% de los cultivos acuícolas en cantidad, mientras que en  términos de valor, su participación es mas relevante,  asciende al  7,1%, igualando prácticamente a Europa (Wurmann, 2003). El  mismo autor observa además que el volumen y valor medio de las cosechas por país, prácticamente se duplican cada cinco años a partir del período 1986-1990. ALyC es la región que realiza los cultivos acuáticos de mayor valor unitario en el mundo, principalmente por la producción de especies de alto valor como salmónidos y camarones. Conviene sin embargo tener cierta cautela, considerando que el valor promedio de los cultivos a nivel mundial ha descendido sostenidamente durante los últimos años debido no sólo a la reducción del valor comercial de las principales cosechas sino a la incorporación de cultivos de menor  valor relativo (Wurmann, 2003). Dentro de este contexto, cabe preguntarse acerca del lugar que podría ocupar ALyC en el futuro.

Un dato importante es que los países de mayor demanda de alimentos de origen acuático –con excepción de China- son importadores de productos pesqueros con escasa posibilidad de autoabastecimiento. Tal es el caso de Estados Unidos, la gran mayoría de los países europeos y el Japón. Sin embargo sólo 5 países representan el 89% de las cosechas acuícolas de la región y el 90% del valor total (Wurmann, 2003); Chile con salmónidos y Brasil con peces de agua dulce y camarón son los principales productores acuícolas de la región, seguidos por México, Ecuador y Colombia que destacan por sus importantes cultivos de camarón ecuatoriano. Vemos entonces que, como región,  tenemos los latinoamericanos todavía mucho que avanzar en acuicultura. Pero, teniendo en cuenta lo dicho sobre los países de mayor demanda, y la  disponibilidad de cuerpos de agua interiores y marítimos en la región, resulta razonable asumir que ALyC continuará desarrollando la acuicultura, fundamentalmente orientada hacia la exportación. Ello no excluye por supuesto el potencial de mercado interno que tienen países como  Brasil, Colombia y México.

Respecto de las especies, un 75% del volumen producido en  2001 correspondió a peces; un 17% a crustáceos y el 8% restante a moluscos y otras especies. La principal producción de peces corresponde a especies diádromas -de ciclo de vida mixto en agua dulce y mar- como los salmónidos (Wurmann, 2003).

Argentina. Con qué contamos ?

Según el tipo de especies que se puede cultivar, podemos dividir a la Argentina, simplificando algo la información de la Dirección de Acuicultura de la Secretaría de Agricultura, Ganadería Pesca y Alimentación, DA-SAGPYA, (disponible en www. sagpya.mecon.gov.ar)  en la siguientes regiones:

“Región tropical y subtropical” con posibilidades para especies de aguas cálidas o templado – cálidas  como: pacú; tilapia; camarón malayo o langostino de agua dulce; langosta de agua dulce, rana toro, pejerrey y otras (incluidos peces ornamentales  diversos).

“Región Patagónica ” con  abundancia de aguas-continentales o marinas de excelente calidad,  adecuadas para especies como: salmón del Atlántico, salmón del Pacífico, trucha arco-iris.

“Región litoral marítima”, abarcando clima templado (provincia de Buenos Aires y parte de Río Negro),  templado – frío (Chubut y Santa Cruz) y frío (Tierra del Fuego),  es apta para cultivos como: moluscos bivalvos (especialmente mejillones, almejas, ostras, vieiras, etc.); truchas, salmones y otras especies.

En lo que sigue sólo abordaremos aquellas especies con mayor volumen de producción en el País. Si bien hay una considerable generación de ingresos - por pesca deportiva o comercial - del pejerrey, no trataremos esta especie dado que es un recurso de elevada producción natural, relativamente fácil acceso al público,  con extracciones difíciles de cuantificar, y multiplicidad de  intereses, a veces contrapuestos, todo lo cual complica el análisis de esta especie y su potencial económico, por lo que su inclusión no nos parece oportuna ahora.  Diversos trabajos  sobre el pejerrey, que incluyen experiencias de cultivo, se encuentran  en Grosman (1995; 2001) y en la página de Internet del Area de Sistemas de Producción  Acuática - Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires, www.agro.uba.ar/users/quiros/ 

Trucha arco iris (Oncorhynchus mikyss, antiguamente Salmo gairdneri)

Este cultivo (junto con el de otros salmónidos) es el que mejor representa en el mundo los logros de la acuicultura intensiva moderna. El interés creciente en los países desarrollados por la nutrición, la buena forma física y la buena salud, favorecen la demanda de este tipo de carnes: una porción de 100 g de trucha arco iris cocida contiene unos 24 g. de proteína, 4,4 g de grasa, 1.1 g de grasa saturada, 140 calorías y 33 mg de sodio (Ladewig  y  Morat,  1995).

La trucha arco iris es originaria de la costa oeste de EEUU y México y fue introducida en la Argentina  (con otros salmónidos) alrededor de 1904. Se distribuye desde Jujuy al norte hasta tierra del Fuego al sur y goza de gran prestigio como especie para la pesca deportiva. Sus técnicas de cultivo están ampliamente dominadas en nuestro País, y constituye la especie de acuicultura con mayor producción.

Dado que requiere aguas templado-frías con alto tenor de oxígeno disuelto, la región mas apta para su cultivo es la Patagónica, aunque también se cultiva mas al norte en provincias  donde la altura compensa la baja latitud (zonas de precordillara y serranías).

En nuestro País (como en casi todas partes del mundo) los cultivos son de nivel  intensivo, con alimentación totalmente artificial (alimento balanceado comercial tipo “pellets”). Los reproductores maduran una vez al año, desde fines de otoño a comienzos de  primavera (esto permite la existencia de contraestación respecto de los cultivos del hemisferio norte). El desove se realiza sin necesidad de practicar inducción hormonal por lo que se trata de una operación muy sencilla que se realiza aplicando presión manual (o de otros tipos) sobre el abdomen de los animales. La fecundación se realiza en condiciones artificiales, en pequeños recipientes, generalmente sin agua. Los huevos son puestos a incubar luego en recipientes diversos (por ejemplo tachos de 50 l) con flujo de agua continuo. Posteriormente se trasladan, generalmente a pequeñas piletas, para su eclosión y el posterior desarrollo de los alevinos hasta la primera alimentación exógena. Los tiempos que duran estas etapas son  variables según la temperatura del agua, pero en la norpatagonia la eclosión tarda generalmente 35-50 días desde la fecundación, mientras que  la primera alimentación se produce en 60-80 días a contar desde el mismo momento. Los caudales necesarios, aunque también variables según la concentración de oxígeno del agua, son relativamente pequeños.

El tiempo hasta  el menor tamaño comercial (300-350g., peso vivo) está también regulado por la temperatura del agua, y en la región norpatagónica puede ser de 12-14 meses a partir de la fecundación. Con el alimento balanceado disponible comercialmente se logra un factor de conversión cercano a 1.4 (1.4 Kg. de alimento suministrado: 1 Kg. de pez producido). Ya que de este depende en parte la cantidad de deshechos orgánicos, especialmente fósforo, que se liberan al agua (Willoughby, 1999), es interesante señalar que no se han mostrado efectos de alto impacto en las aguas circundantes de los criaderos en jaulas, en la región norpatagónica (ver por ejemplo Revenga, 2003).

La etapa de engorde se realiza  en piletas sobre suelo, con flujo continuo,  o en jaulas flotantes. Estas últimas pueden ser emplazadas en el mar, como  en Chile y otros países, o en agua dulce. En Argentina los embalses de Piedra del Aguila, El Chocón, y Alicura son particularmente aptos para este fin. En Alicura se concentra la mayor parte de la producción del País que, tras crecer de 400 a 1400 ton. en el período 1992-1995, decreció para estabilizarse en unas 950 ton. en los últimos años (DA-SAGPYA, sitio de Internet). Conviene señalar que en los 3 embalses en conjunto se podrían producir unas 14.900 toneladas/año según la misma fuente. La modalidad de explotación es el pago de canon por el uso del agua a las Provincias de Neuquén o Río Negro según corresponda. No se han reportado hasta la fecha enfermedades graves en los cultivos.

La cosecha se comercializa como producto en fresco ó congelado; en ambos casos con o sin espinazo; también ahumado,  desde unos 300 g hasta 2,5 Kg. o mas. El procesado es  en plantas ubicadas en las cercanías de los criaderos.  La mayor  parte se comercializa en el País aunque también se exporta actualmente a EEUU. Su destino pueden ser distribuidores mayoristas de pescado, hiper y supermercados, pescaderías, restaurantes, etc. Según estos destinos el precio al productor varía. Actualmente el precio al público en pescaderías de Bariloche es de unos $ 16,00/Kg (fresco, desespinado).

Una estimación de  costos e ingresos  de un criadero de engorde de truchas arco iris, de 80 ton./año, con  sistema de jaulas flotantes en la norpatagonia, resulta en (valores de Setiembre 2003): costo total para el primer ciclo de producción (costos de capital inicial + costos operativos del período, incluyendo intereses, pago de canon etc.) U$S 244.300; ingreso neto U$S 63.100. Para estos cálculos se ha supuesto: producto en fresco desespinado, peso aproximado  300 gr.,  precio de venta (datos de aduana  para trucha en fresco destino EEUU), U$S 3.60/Kg.; semilla y  procesado adquiridos a otros establecimientos; tiempo estimado: (desde comienzo de la construcción de instalaciones  hasta primera cosecha) 12-14 meses. La composición porcentual (simplificada) de los costos operativos anuales se muestra en la Fig. 3.

Figura 3. Composición (simplificada) de costos operativos anuales para el funcionamiento de un criadero de engorde de  trucha arco iris (80 toneladas/año) con sistema de jaulas flotantes en embalses de la norpatagonia.

Figure 3. Annual operating costs (simplified) composition for a 80 tons/year  rainbow trout cage-aquaculture system in north Patagonia, Argentina.

Pacú (Piaractus mesopotamicus)

El pacú es un pez muy aceptado en el norte y centro de Argentina, por su carne delicada y de sabor exquisito. Se trata de una especie nativa de Sudamérica presente en los grandes ríos de Argentina. Comenzó a producirse en el país a mediados de los ´90. Las tecnologías básicas para  su cultivo fueron tomadas de experiencias realizadas en Brasil y cuentan con muy buen dominio en el País. Es apto para la pesca deportiva la que, dado el retroceso de sus poblaciones en algunos ambientes, está prohibida actualmente en algunas provincias y controlada en otras (ver información DA-SAGPYA, sitio de Internet).

Se trata de una especie de aguas templado-cálidas que en nuestro país encuentra condiciones favorables para su cultivo en latitudes subtropicales, por ejemplo las provincias de Misiones, Salta, Jujuy (zona nordeste de ambas), Formosa, Corrientes, Santa Fe, Chaco. El interés de su explotación puede ser, además de la producción de carne, la pesca deportiva, en particular bajo la modalidad “pesque y pague”.

Los reproductores son inducidos a desovar mediante el uso de hormonas durante los meses de verano, lo que posibilita sincronizar los desoves (Casaca, 1999). Todos los tiempos de cría en esta especie son mas acelerados que en las de aguas templado-frías como los salmónidos. La incubación de los huevos se realiza en recipientes diversos con flujo de agua continuo y la eclosión  no tarda mas de 24 Hs. (Bernardino, 1999). Las larvas se retiran entonces a otro contenedor donde permanecen unos pocos días hasta la absorción del saco vitelino (estado de post-larva). La siguiente etapa de cría, el alevinaje, se realiza en estanques mayores, generalmente en tierra, que proveen alimento natural. Esta es una etapa delicada, con alta mortalidad, pero se obtienen muy buenos resultados en el noreste argentino.

El pacú  es de hábitos omnívoros, y aunque requiere una cantidad relativamente alta ( 30 y 34%) de proteína bruta en la dieta, para un buen crecimiento durante el engorde final (DA-SAGPYA, sitio Internet), el alimento balanceado requiere menor cantidad de harina de pescado que el de salmónidos por lo que el costo resulta menor. Los mejores crecimientos se dan a 26-30ºC. La Tabla 1 muestra experiencias de crecimiento en estanques excavados en tierra  y suministro de alimento balanceado, con diferentes densidades de cría, según datos  de DA-SAGPYA (sitio Internet). Según información de la misma fuente el factor de conversión del alimento en fase de engorde, se acerca a 2:1. Durante la fase de pre-engorde y trabajando con fertilizaciones orgánicas e inorgánicas, en sistema semi-intensivo, el factor disminuye por debajo de 1, debido al alimento natural de los estanques. Para el cultivo intensivo se pueden utilizar  jaulas flotantes  instaladas en cuerpos de agua adecuados adquiriendo la semilla (alevinos o juveniles) en otros establecimientos.

Tabla 1. Experiencias de crecimiento  de pacú, Piaractus mesopotamicus, en estanques en tierra con suministro de alimento balanceado y diferentes densidades de cría, en la Provincia de Corrientes. Datos: Centro Nacional de Desarrollo Acuícola, Dirección de Acuicultura- Sagpya.

Table 1. Growth studies on Pacú, Piaractus mesopotamicus, in ponds with artificial feed and different densities, in Provincia de Corrientes. Data: Centro Nacional de Desarrollo Acuícola, Dirección de Acuicultura- Sagpya.

 
Densidad (Nº/m2)

Variable

1

0,5

0,3

< 0,3

Peso inicial (g)

0,25

0,25

0,25

0,25

Peso final (g)

560,2

753,7

953,0

1.374,2

Días de cultivo

495

495

495

495

Cantidad de estanques

10

11

8

6

Tasa crecimiento específico

1,56

1,62

1,66

1,74

Sobrevivencia (%)

97,5

99,7

99,1

43,8

Se estima, aunque faltan datos,  que la demanda potencial para este producto es grande a nivel local y regional. El tamaño comercial es de 1 Kg. o mas, aunque bajo la forma de explotación  “pesque y pague” se comercializa  con aproximadamente 500 g.

El mayor cultivo actual, se desarrolla en la provincia de Misiones como una diversificación de empresa yerbatera-ganadera, con 100 hectáreas bajo cultivo y una producción cercana a las 350 ton/año (peces de 1,2- 2,0 kg) (DA-SAGPYA, sitio de Internet). Sumando el resto de las pequeñas producciones existentes, se estimó una producción  en el país cercana a 400 toneladas para el año 2002 según la misma fuente. La totalidad del producto se vendería actualmente en el mercado interno. Los precios de venta al público varían desde $ 8,50/Kg a $ 28.00/Kg o mas, según la forma de procesado.

Moluscos bivalvos (mejillones =Mytilus edulis platensis; M.chilensis; ostra=  Crassostrea gigas).

Estos moluscos se producen generalmente con sistema extensivo. Los bivalvos presentan una característica de gran importancia para el cultivo,  se alimentan por filtración de fitoplancton y partículas orgánicas que se encuentran normalmente en el agua. Esto hace que el productor prácticamente se desentienda del problema de la alimentación, así los cultivos requieren de una inversion mucho menor respecto de la producción de peces (generalmente en la producción intensiva de peces el alimento balanceado representa entre un 50-60% del costo operativo total, ver Fig.3).

Las tecnologías disponibles en la Argentina para el cultivo de mejillones y ostras del Pacífico son de larga data en el mundo y están  comenzando a practicarse a pequeña escala comercial en las provincias de Río Negro y Buenos Aires. El sistema mas utilizados es el de “cultivo en suspensión” o “long line”, de origen japonés. Con este sistema se colecta la semilla natural -en el caso del mejillón- o se obtiene en el laboratorio -para el caso de la ostra. Luego se fija a cuerdas que serán suspendidas de otras cuerdas flotantes o “long lines” (aunque a veces se suspenden de balsas), sin llegar a tocar el fondo, hasta el momento de su cosecha. Se realiza una operación de raleo o “desdoble” durante la cría, para bajar las densidades y favorecer el crecimiento. Todas las operaciones se realizan en forma manual en Argentina, aunque existen máquinas (Europa) que desenganchan los mejillones de las cuerdas.

Mejillón

La cría comercial en la Argentina se relaciona con Mytilus edulis platensis en el golfo San Matías (Río Negro). En el canal de Beagle se han realizado muy prometedoras experiencias con M.chilensis en el marco de un convenio entre Argentina y la Unión Europea, a través de la SAGPYA. En ambos casos se utiliza semilla natural ya que resulta económico. El sistema utilizado, “en suspensión”,  requiere de la acción de un buzo y de una embarcación pequeña para la instalación del sistema y una con guinche para la cosecha. Los organismos, criados lejos del fondo, albergan menos arena, entre otras ventajas. En el golfo San Matías se logran excelentes resultados, con un producto de mayor rendimiento en carne y menor peso de las valvas que el no cultivado. El tamaño comercial (6,5-7,0 cm) se ha logrado en dicha zona en muy buen tiempo: 8-9 meses. Datos de DA-SAGPYA (sitio Internet)  mencionan una producción en marcha para Río Negro de 80 ton/año en sistema suspendido, llevada adelante por pequeños pescadores artesanales de la región. La comercialización  es algunas veces directa al público y otras a restaurantes o a mayoristas de Buenos Aires u otras ciudades. Según datos de la misma fuente, los mejillones de cultivo fueron comercializados en vivo en  2002,  a $ 2,50/kilo (flete a cargo del comprador). Los bivalvos deben proceder (especialmente si se piensa en el mercado externo) de zonas clasificadas según estén o no exentas de microorganismos (bacterias), metales pesados u otros factores adversos. En Argentina la provincia de Río Negro, ha realizado  la clasificación dentro del Golfo San Matías (muy aptas para cultivo, exentas de marea roja)

Ostras

Existen varias especies de estos bivalvos distribuidas por todos los oceanos del mundo. La ostra del Pacífico Crassostrea gigas es producida por diversos países de Europa (Francia, España, Italia etc.); Asia (China, Taiwan, Corea, etc.) y América (Canadá, EEUU, Mexico, Perú, Chile, Brasil, etc.)

En Argentina, la ostra puelchana, Ostrea puelchana, autóctona, no resulta atractiva para el cultivo por su crecimiento lento y susceptibilidad a enfermedades en condiciones de cría. Sí se obtienen buenos resultados en cultivo con la ostra del Pacífico, C. gigas,  especie exótica que fuera introducida a inicios de la década del  80 en la costa sur de la provincia de Buenos Aires. Posteriormente se obtuvo semilla artificial  en el laboratorio de San Antonio Oeste, Río Negro, donde se produjo ostra del Pacífico por primera vez en  Argentina, en 1999 (2 ton.) (DA-SAGPYA, Internet).

La ostra del Pacífico, de alto crecimiento y rendimiento en carne, se adapta a ambientes templados o templado-fríos. En nuestro Pais se da en las aguas costeras desde la provincia de Buenos Aires hasta el norte de la provincia de Santa Cruz.

Las ostras se cultivan con el sistema “suspendido” ya descripto, con algunas adaptaciones, o con el “sistema sobre-elevado” o de “mesas submareales”, con estructuras de hierro sujetas al sedimento, en zonas de poca profundidad, que quedan expuestas  pocos días al año. Los animales se introducen en bolsas de red plástica, cuyo tamaño de malla va aumentando a medida que crecen las ostras. La densidad se corrige con raleos para favorecer el crecimiento. El tamaño de cosecha se logra en unos 11 meses desde la colocación de la semilla. Esta técnica es de muy bajo costo y no requiere buceo.

La producción en Argentina habría llegado a 60 ton  en 2002 según datos de la DA-SAGPYA (comunicación personal). El precio de las ostras en vivo a concentradores mayoristas en Buenos Aires, alcanzaró $ 5,00/Kg este año según datos de la misma fuente. Los únicos datos disponibles sobre estimaciones de inversión total  para un establecimiento pequeño de tipo artesanal, tanto de mejillón como de ostra, para cualquier sistema, corresponden a fecha anterior a 2001 y establecen un monto (adquiriéndo la semilla) de $10.000-12.000 (DA-SAGPYA, sitio de Internet). La recuperación de la inversión se estimó también entonces en  12-16 meses.

A modo de reflexión final

La acuicultura presenta una alta tasa de crecimiento en el mundo, incluso en ALyC. No es el caso de  la Argentina, donde luego de un momento de impulso en los 90 (aumento de la producción de truchas, inicio de la producción de pacú) se percibe un estancamiento en el sector. Podríamos llamar a aquel impulso de los 90, el primer tren de la acuicultura comercial en el País. Algunos productores lo pusieron en marcha y se subieron a él, no exentos de un razonable coraje y aún continúan en la actividad.

Creemos que se viene instalando en la sociedad argentina cierta vocación exportadora, junto a un redimensionamiento de lo nacional, incluso en su faz turística. Esta situación brinda la oportunidad y el estímulo para poner en marcha un segundo tren, que impulse nuevamente la acuicultura en el País, con un objetivo principalmente exportador.

Un estudio reciente de FAO (2002) pronostica a nivel mundial hasta el 2030 (excluida China del análisis):

•    La producción, el consumo total, y el consumo humano per cápita mundiales, de productos de pesca y acuicultura, aumentarán.

•    La producción mundial por pesca se mantendrá en una meseta, mientras que la producción por acuicultura se incrementará

•    En los países desarrollados los patrones de consumo reflejarán demanda para la importación de especies de alto costo/alto valor.

•    En los países en desarrollo el flujo del comercio reflejará la exportación de especies de alto costo/alto valor y la importación de especies de bajo costo/bajo valor.

La Argentina cuenta con importantes ventajas comparativas, como la disponibilidad de extensos ambiente acuáticos, continentales y marítimos, con muy escasa o sin polución. Cuenta además con el dominio de tecnología de cultivo de especies de alto costo/alto valor como los salmónidos por ejemplo, todo lo cual debería favorecer la exportación.

Lo anterior no excluye un cierto potencial de mercado interno en Argentina,  hoy muy acotado porque las especies de cultivo no son de bajo costo y la economía permanece en condiciones de extrema dureza. Pero aún así debemos tomar en consideración que el consumo de pescado y mariscos  ha aumentado  sustancialmente en nuestro país en los últimos años, hasta unos 13 kg./persona/año según datos de DA-SAGPYA (sitio Internet). En materia turística, además, la acuicultura puede contribuir a mejorar la oferta de servicios, a través de los  cotos de pesca. Actualmente esta modalidad produce entre 1 y 10 ton/año según datos de la misma fuente, con buenos beneficios al productor.

Obviamente, para  este nuevo impulso que proponemos para la acuicultura existen obstáculos a vencer. Como afirma Wurmann (2003), hay que enfrentar un círculo vicioso: producciones muy reducidas generan una baja atención de autoridades y sector privado, situación que a la vez, mantiene los niveles de producción por debajo de lo deseable. Cómo podemos romper el circulo?. Qué actores  deberían impulsar la actividad hoy ?.

Creemos que está aún muy presente en la sociedad Argentina, una actitud  pasiva que requiere al Estado todas las soluciones. A su vez, aunque  se está revalorizando el rol de las Instituciones estatales, creemos, humildemente, que perduran  prácticas de un Estado ineficaz, las mismas que favorecieron  su desplazamiento, y hasta su eliminación de lugares clave en la década pasada (Revenga, 2002). En nuestra opinión todos los principales actores de esta actividad,  inversores privados,  técnicos y Estado, son los que deberían intervenir, en proporciones y secuencia difíciles de establecer. Dado que se trata de una actividad no tradicional en el País, creemos sin embargo que los técnicos están llamados a cumplir un rol de particular importancia en el  nuevo impulso de la actividad. Fundamentalmente los técnicos no vinculados a la administración estatal, deberían reforzar su formación en aspectos económicos como cálculos de costos, técnicas de mercadeo etc., para cumplir su tarea en forma convincente. Es con  un planteo económicamente atractivo que se logra captar la atención del potencial inversor. Esto es primero. Luego se disipan las dudas técnicas. Los técnicos deberían vender mejor el producto, mostrar mejor. Y creemos que esto se logra con mayor eficacia, en las presentes circunstancias del País, desde el sector técnico no vinculado a la administración estatal. El inversor privado, por  su parte, debería aceptar que un riesgo razonable, forma parte de las reglas del juego. El Estado, por la suya, tiene tareas igualmente importantes. Debería actuar con gran energía en las áreas de investigación aplicada y capacitación, manejo de la  información, evaluación de proyectos para su apoyo financiero, elaboración de mas y mejores normas legales etc. Debería además subsidiar tanto como sea posible las  tasas de interés, de créditos destinados al sector de la micro, pequeña y mediana empresa, y  posibilitar incluso, como mencionan Prieto y Del Valle (1996) que se coloquen los stocks  en crecimiento como garantía. El esfuerzo de estos actores debería orientarse, en los primeros años, a desarrollar la producción de aquellas especies animales que ya tienen una concreción comercial y ordenada en el País y cuya  tecnología está lo suficientemente conocida,  dejando para etapas posteriores el desarrollo de nuevos cultivos.

Bibliografia

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