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Porqué es tan difícil "producir"

Este es un tema que siempre se trata desde el punto de vista económico, costos de materias primas, insumos, maquinarias, impuestos, etc. Sin embargo desde el punto de vista biológico pueden abordarse otros aspectos muy interesantes que en realidad son la causa de que las producciones sean costosas.

La cría y/o el cultivo de una especie ''atenta" contra las leyes de la naturaleza. Esto suena terrible, es cierto, pero es así en la mayoría de los casos y no nos damos cuenta.
Vayamos a un ejemplo sencillo:
Tenemos un jardín en el fondo de nuestra casa que queremos que luzca hermoso, con sus canteros y sus flores en perfecto orden. ¿Cuánto esfuerzo demanda? ¿Porqué?.
Esto es muy simple, nosotros tratamos de mantener organizado a nuestro gusto algo que la naturaleza organiza a su "propio gusto". Y esto tiene que quedar claro, la naturaleza organiza, no desorganiza. La desorganización que nos parece que se produce es una apreciación netamente nuestra.
Tendremos malezas que habrá que controlar, micosis, parásitos de todo tipo, mosquitas, y tantos otros organismos "molestos" que "atacan" nuestro jardín.
Por lo tanto la naturaleza da trabajo.

Aquí debemos preguntarnos quien tiene más derecho a vivir, si la mosquita o el jazmín. Por supuesto el jardinero quiere que su jazmín sobreviva y la combatirá exhaustivamente, pero la mosquita también necesita y "quiere" sobrevivir, y "luchará" por ello.
Así ocurre en todo emprendimiento, desde el más sencillo hasta el más sofisticado.
Los avances científicos colaboran para detener a los que desean sobrevivir a pesar de nuestro disgusto, pero las especies no se darán por vencidas, y así es como se generan las resistencias a insecticidas, agroquímicos, antibióticos, etc.

Surge aquí el concepto de "selección natural" que parecería olvidado en muchos casos.
Muchos conocen perfectamente qué es la "selección natural" pero vale la pena refrescarlo o explicarlo para aquellos que no lo saben.
La selección natural fue planteada por Charles Darwin y no vamos a entrar en detalles acerca de todas las discusiones que generó en su momento, ni en los nuevos conceptos acerca de la evolución de las especies, pero básicamente podemos resumirla como "la ley del más apto".
¿Que significa esto? que aquellos individuos que sean resistentes o estén mejor "equipados" o adpatados para una situación diferente a la que existía son los que tienen mayores posibilidades de sobrevivir y por lo tanto de reproducirse, es decir dejar descendencia. Sus descendientes presentarán una gama de posibilidades de adaptación: nacerán algunos menos aptos que sus padres con pocas posibilidades de supervivencia y otros igual o mejor adaptados aún que sus progenitores, y serán los que tendrán mayores posibilidades de reproducirse.

Hay varios y bonitos ejemplos de selección natural, como el tan conocido de las mariposas oscuras y las mariposas claras en Inglaterra (no vamos a entrar en detalles con datos específicos), pero este ejemplo es muy ilustrativo.
Cuando comenzó la revolución industrial, la contaminación por el smog hizo que los troncos de los árboles se oscurecieran, por lo tanto las mariposas más claras se hacían más evidentes a la vista de sus predadores, mientras que las más oscuras quedaban "camufladas". Así fue como con el correr de los años la población de mariposas se tornó oscura y desaparecieron los colores claros.

Veamos ahora cómo se relaciona esto con el manejo que hace el hombre con las especies que cría o cultiva. El hombre tiene herramientas que utiliza para controlar a los "desagradables", vayamos puntualemente al caso del ganado. Realiza una selección artificial considerando sus necesidades, las razas de mejor producción de leche, las de mejor rinde en carne, etc. Asimismo, "ayuda" a sus animales a que no padezcan de enfermedades utilizando vacunas, antibióticos, antiparasitarios internos y externos, etc.

Armemos un sistema: coloquemos vacas que produzcan excelente carne, con previos tratamientos sanitarios, en un campo con una buena pastura a la cual aplicaremos los agroquímicos necesarios, y dejémoslo actuar por si sólo. No más cuidados ni controles, ninguna intervención humana. ¿Que encontraremos al cabo de varios años?
Las respuestas a esta pregunta son muchas, y todo dependerá de las variables de inicio del sistema.
Partimos de la base de que el sistema es lo "suficientemente natural" para que en un año no haya sido sustituido completamente (como podría ocurrir en un clima extremo para el cual ni la pastura ni los animales estuvieran medianamente adaptados).
Probablemente lo que observemos sea muy similar a lo siguiente:

a) parte de la pastura habrá sido reemplazada por otra u otras especies (a las cuales los herbicidas no pudieron combatir o combatieron sólo en parte) que han "ganado" terreno por estar mejor adaptadas que la que habíamos sembrado. Se generó una competencia y ellas "supieron" aprovechar mejor lo que había en el sistema (ecosistema), lograron generar más semillas y aumentaron su número, nuestra pastura fue desplazada por ellas.

b) los animales sufrieron un cambio en la dieta a medida que cambió la composición de la pastura. Aquellos que no tuvieron inconvenientes frente a este cambio (porque su organismo era más "versátil", es decir que tenían mejores recursos genéticos para enfrentar esta "adversidad") pudieron dejar más descendencia porque eran más aptos que los otros. Así tendríamos con los años una población de vacas adaptadas a la nueva composición de pastura, y difícilmente será respetado nuestro patrón de que las vacas más aptas sean las que producen mejor carne.

c) las poblaciones de ectoparásitos y endoparásitos así como virus, bacterias y hongos, también habrán hecho de las suyas en su lucha por la supervivencia y muchos individuos "indeseables" habrán sobrevivido para volver a reproducirse en nuestras vacas y por supuesto también habrán llegado otros, dispersados por el viento, desde zonas vecinas. Nuevamente las vacas más "adaptables" habrán sobrevivido, y convivirán con un cierto número de los "indeseables".

Llegado este punto, es interesante aclarar que los parásitos o cualquier tipo de "peste" que sobrevive de otra especie, evoluciona en forma tal que no mata a su "candidato". Esto es muy sencillo de entender: si un parásito ocasionara la muerte inmediata del individuo al cual parasita, "muerto el perro muerta la rabia", el parásito tampoco podría reproducirse y sobrevivir. Por lo tanto los parásitos coevolucionan con su hospedador, ocasionando un daño parcial, pero sin llegar a matar a todos los individuos.
También es importante entender que ante cualquier cambio en el medio, aparecerán nuevas especies o se seleccionarán aquellos individuos adaptados a las nuevas condiciones, generándose un nuevo cambio en la composición de especies y/o en las características de los individuos de una misma especie (como el ejemplo del color en las mariposas).

Podemos pasar ahora al problema real de la producción llevada a cabo por el hombre.
Muchos dirán: "las bacterias no respetan nada, yo tuve una infección y se me murieron todas las gallinas!!!".
El problema no es la bacteria ni la gallina, sino el hombre. ¿En que condiciones estaban esas gallinas? y no hablamos de limpieza ni vacunaciones ni de descuido, simplemente su condición era "expuesta". ¿Expuesta a que? a lo que el hombre no pudo prever. Su vecino compró un lote con una infección "novedosa" para la región y listo, se acabó!.... toda la región quedó sin una sola gallina en pie.
Probablemente las gallinas "novedosas" nunca hubieran llegado a la zona caminando sobre sus dos patitas....
Ejemplo más claro y en la misma especie humana: las enfermedades que los colonizadores trajeron al nuevo mundo y que las poblaciones autóctonas no pudieron resistir ya que no estaban adaptadas a las mismas.

Todos los cuidados prodigados a animales y plantas llevan a una "selección artificial". Esto se ha visto muy claramente en aves, más vulnerables, dadas las condiciones de cría, que los porcinos y bovinos.
Los tratamientos preventivos no permiten que actúe la selección natural, los animales están artificialmente protegidos contra las enfermedades y no podemos determinar qué individuos habrían sido más resistentes a una determinada enfermedad y por lo tanto estamos "enmascarando" la ley del más apto.

Las producciones orgánicas o ecológicas no escapan en absoluto a estos conceptos, ya que si bien los productos que se utilizan para el control son obtenidos "naturalmente" y no por procesos químicos de síntesis, también "enmascaran" la ley natural del más apto.
Para el caso es lo mismo si un cultivo fue rociado con piretro o con un piretroide sintético, el hombre ejerce nuevamente su poder para poner "en jaque" a los indeseables. La naturaleza no fue la que roció el piretro sobre el cultivo sino el hombre.

El hombre es una especie más (aunque nos cueste verlo). La naturaleza no lo mira como "la especie de privilegio" y por lo tanto no se "ocupa particularmente de él". De hecho el hombre no hace más que lo que hace la mosquita de la fruta, trata de sobrevivir, perpetuarse y acomodarse lo mejor posible al medio en que vive, y debe tener muy en claro que su relación con éste es de suma importancia. No puede darse el lujo de una relación parasitaria sino que debe vivir en simbiosis (mutuo beneficio) con el medio, quizás ésta sea la llave del problema.

Esperamos que este planteo ponga en claro algunas cosas que parecen en general confusas y que muchos productores y profesionales se cuestionan. "Pero si yo hice todo bien..., seguí los pasos tal cual debía..., elegí las mejores razas o especies..., coloqué los productos que me indicaron..., pero no funcionó.... no entiendo!!"

La naturaleza posee una gama infinitamente amplia de recursos que el hombre jamás podrá poseer, por eso es difícil entenderla.

Bacardit - Vélez (18/06/2001)

ZOE Tecno-Campo