enviado 05-07-2004 01:45
La situación de la Lombricultura y la perspectiva de enmienda en la República ArgentinaEmilio Mirabelli – Centro de Lombricultura. Cátedra de Zoología Agrícola. Facultad de Agronomía Universidad de Buenos Aires
Desde los comienzos de la actividad hacia los fines de los ochenta hasta estos días, la oferta y demanda del lombri o vermicompuesto, estuvo muy atomizada, no logrando formar precios reales en el tiempo. Para este producto, no existen federaciones, cooperativas, o simples agrupaciones, para centralizar lo producido y poder intervenir en el mercado de las enmiendas orgánicas.
Los motivos del fenómeno son múltiples, sobresaliendo los técnicos, que hacen que el excremento de “lombrices rojas” sea prácticamente desconocido, ante lo cual, los potenciales compradores adopten posiciones de reserva o de negativa, abonado muchas veces por cómodas aseveraciones pontificias de profesionales, como que:
No es un fertilizante
Es muy costosa, porque debe aplicarse abundante cantidad de humus por hectárea.
No es turba.
Estas son razones, si se desea que se comporte como un fertilizante, una turba, o aplicar esta enmienda en cultivos extensivos, pero quién esté familiarizado con este producto, sabe que su utilización es otra.
En nuestro país, no existen registros de la actividad. La única vez que se hizo algún censo regional, fue en 1998, por la consultora del Ing. Agr. Adreani, y quien suscribe. Actualmente no deben existir más de 2-3 productores grandes (con capacidad de generar unas 50-80 toneladas de vermicompuesto por mes), y tal vez una decena de medianos (10-50 toneladas por mes), siendo el resto (la mayoría), pequeños emprendimientos con producciones de unos pocos kilos, hasta una decena de toneladas en el mismo tiempo.
De la actividad se obtienen dos productos: carne de lombriz,(muy preciada por su balance de aminoácidos esenciales y enzimas, pero que detallaré en otro momento), y el humus. Este último es el que abunda en el mercado interno.
Lo que juega en contra de la enmienda ciertamente, no es lo expuesto en la introducción, sino:
La falta de estándares, para ubicar la enmienda, en lo que realmente es, física, química y especialmente microbiológicamente.
Ausencia de controles de calidad antes, durante y posterior a su producción, para evitar las adulteraciones muy comunes: agregado de tosca, tierra y resaca sin esterilizar y excrementos sin pasteurizar.
Falta de maquinaria técnicamente apta para la aplicación del producto, para optimizar su uso, si desea aplicarse en superficies grandes y cultivos en línea. Hay experiencias hechas en el país con girasol, de resultados excelentes en las zonas marginales para este cultivo., desde el punto de vista de la producción de grano.
Si en la parte positiva se dijera que:
Es una actividad que no debería faltar en el reciclado de la basura de poblaciones de hasta diez mil habitantes, por sus implicaciones positivas, desde el punto de vista técnico, social y ecológico. Mi experiencia al respecto, permite afirmarlo.
Es un medio orgánico que permite añadirle microorganismos benéficos, que mejoran la toma de fósforo y nitrógeno de los suelos, y la protección contra otros microorganismos fitopatógenos.
Aumenta el contenido de vitamina C en cultivos de alto consumo, como: tomate, pimiento, lechuga, escarola, perejil, repollo, brócoli, y otros.
Cuidando su proceso de elaboración puede lograrse libre de Fusarium y del complejo del “mal de los almácigos”
Su poder “buffer o tampón, y su normalmente muy buena provisión de fósforo fácilmente disponible, lo hace ideal para acompañar a las turbas en los sustratos para obtención de plantines.
La inclusión de fertilizantes y micronutrientes en este medio, los hace más eficientes.
Por último, si se dijera que es la enmienda que tendrá un papel especial en la sustitución del biocida “bromuro de metilo”,( producto muy tóxico a los suelos con fecha fija a ser reemplazado en el mundo, por la profunda alteración ecológica), combinando su aplicación con productos fitopatógenos de síntesis de escaso efecto residual y muy específicos.
http://www.agro.uba.ar/noticias/no_8/lombri.htm